LOS TOROS MISSION
Los Toros Azua, Dominican Republic - St. Joseph Grafton, Wisconsin USA
                     UNDERSTANDING OUR MISSION IN LOS TOROS 
Our mission in Los Toros is a mission of solidarity. What does solidarity mean? These Principles of solidarity-based partnerships, taken from Catholic Relief Services’ Parish Partnership Manual express it well.  

Principles of solidarity-based partnerships  


I. Emphasize relationship over resources. 
True partnerships build and nurture a familial relationship over a period of time. When the relationship is valued above all, it allows for mutual participation and transformation, and all are invited to participate equally, as we all have the ability to love and pray and be present to one another. In partnerships based on resources, the partner with little material resources is excluded from fully participating, and relegated to only receiving.  

II. Practice mutuality and equality.  
True mutuality allows each partner to function from a place of strength rather than weakness. Each acknowledges the wholeness of the other. We must be alert to the historic imbalances of power between the North and the South, and the way that plays out in a relationship. We need to intentionally incorporate opportunities for dialogue, planning, assessing, challenging, and reflecting together, in order to not to fall into the trap of the giver and the receiver, of the superior and the inferior.  

III. Seek to give and receive, learn and teach. 
True relationship is a constant give and take. We all bring something to the table and we all have poverties that need to be addressed. This requires a spirit of humility, recognizing that we are mutually interdependent and need each other.  

IV. Work to change unjust systems and structures.  
When we focus on the relationship, ask open-ended questions, and learn from our partners, they invite us in to see and understand their reality - their joys and celebrations, as well as their sorrows and struggles. We begin to recognize the structures and systems that often keep people in poverty and are unacceptably unjust, and are challenged to gently confront our own role and contribution to this injustice, whether through our inaction, or through our consumer choices, our levels of consumption, etc. We are then called to work to change those systems and/or our own personal habits and activities, for the sake of those we have come to know and love (and others who share the same challenges).  

V. Deepen our faith by experiencing the universal catholic church. 
Partnership calls us more fully into the Church as one Body of Christ, with many unique parts offering different gifts, while united Christ. We are challenged by our partner’s witness of faith amidst adversity. Coming to know brothers and sisters from another culture, we learn new ways of understanding the Scriptures and see new ways of being a parish community. We experience our oneness in Christ, we enlarge our tent, and expand our sense of shared humanity, not only with our parish partner, but with all God’s people in the universal church.
                    PARA ENTENDER MEJOR LA MISIÓN CON LOS TOROS
La misión de las parroquias entre San José de Grafton y el pueblo de Los Toros en la Republica Dominicana es una misión de solidaridad. ¿Qué significa la solidaridad? Estos Principios de asociaciones de solidaridad, tomadas del Manual de Asociaciones entre Parróquias (Parish Partnership Manual) de Catholic Relief Services lo explica bien. 

Principios de asociaciones solidarias 

I. La relación es primero.  
Una asociación verdadera tiene que construir y alimentar una relación familiar durante un período de tiempo. Cuando la relación se valora por encima de todo, se permite la participación mutua y la transformación, y todos están invitados a participar por igual, ya que todos tenemos la capacidad de amar y orar y estar presente entre sí. En las sociedades basadas en los recursos, la pareja con pocos recursos materiales está excluido de participar plenamente, y esta relegado a recibir solamente. 

II. Realizar la reciprocidad y la igualdad. 
La verdadera reciprocidad permite a cada socio actuar desde un lugar de fortaleza y no de debilidad. Cada uno reconoce la totalidad de la otra. Hay que estar alerta a los desequilibrios históricos de poder entre el Norte y el Sur, y la forma en que se juega en una relación. Necesitamos incorporar intencionadamente oportunidades para el diálogo, la planificación, la evaluación, desafiante y reflexionar juntos, con el fin de no caer en la trampa del donante y el receptor, de la superior y la inferior. 

III. Tratar de dar y recibir, aprender y enseñar. 
La verdadera relación es una constante toma y daca. Todos traemos algo a la mesa y todos tenemos pobrezas que necesitan ser abordados. Esto requiere un espíritu de humildad, reconociendo que somos interdependientes y necesitamos unos a otros. 

IV. Trabajar para cambiar sistemas y estructuras injustas. 
Cuando nos centramos en la relación, hacer preguntas abiertas, y aprender de nuestros socios, nos invitan a ver y comprender su realidad - sus alegrías y celebraciones, así como sus dolores y luchas. Empezamos a reconocer las estructuras y los sistemas que a menudo mantienen a las personas en situación de pobreza e inaceptablemente son injustas, y el desafío de enfrentar con cuidado nuestro propio papel y la contribución a esta injusticia, ya sea a través de nuestra inacción, o por medio de nuestras opciones de consumo, nuestros niveles de consumo, etc. estamos entonces llamados a trabajar para cambiar los sistemas y / o nuestros propios hábitos y actividades personales, por el bien de los que hemos llegado a conocer y amar (y otras personas que comparten los mismos desafíos). 

V. Profundizar nuestra fe al experimentar la iglesia católica universal. 
La asociación de hermandad nos llama más plenamente en la Iglesia como Cuerpo de Cristo, con muchas piezas únicas que ofrecen diferentes regalos, mientras siempre unidos en Cristo. Tenemos el desafío con el testimonio de nuestra pareja de fe en medio de la adversidad. Llegar a conocer a los hermanos y hermanas de otra cultura, aprendemos nuevas formas de entender las Escrituras y ver nuevas formas de ser una comunidad parroquial. Experimentamos nuestra unidad en Cristo, ampliamos nuestra tienda, y expandir nuestro sentido de humanidad compartida, no sólo con nuestro socio parroquial, pero con todo el pueblo de Dios en la iglesia universal.